Hoy vuelvo a escribir aquí como hacía hace meses: estando mal, baja de ánimos, con los ojos llorosos...
La verdad es que hacía mucho tiempo que no me sentía así. Si me pongo a mirar hacia el pasado, hace unos cinco años casi siempre estaba así... y sin embargo ahora no. Y me sorprende. Me sorprende porque me he pasado años estando mal constantemente y me había acostumbrado. Ahora me he acostumbrado a estar bien, a estar sonriendo, a estar feliz... y se me hace raro sentir este nudo en la garganta y llorar. Sin embargo antes lo que se me hacía raro era verme con una sonrisa en la cara.
Supongo que este bajón me ha dado porque llevo varios días sin trabajar y eso me influye. No es lo mismo pasarme diez horas al día fuera de casa que estar todo el día aquí metida. Aunque estos días no ha sido así... he salido (sobretodo hoy, que me he pasado la tarde por ahí de turisteo...) y he cambiado de aires, pero aún así noto mucho no estar con la mente ocupada en el trabajo.
Mi estado de ánimo siempre ha sido, es y será muy cambiante.
Puedo estar riéndome pero a la media hora estar enfadadísima y gritando de rabia.
Puedo estar llorando y una hora después haberlo olvidado todo.
Puedo estar enfadada y un rato después no sentir nada.
Siempre he sido así y lo seguiré siendo. No me importa si a la gente le parece bien, mal o regular. En ese aspecto nunca me ha importado lo que pueda llegar a pensar nadie, la verdad.
Supongo que esto va por etapas. Ahora que estoy trabajando estaré unos meses más o
menos bien y después mi estado de ánimo volverá a cambiar durante una larga temporada.
domingo, 17 de junio de 2012
sábado, 9 de junio de 2012
Un día más.
Hoy actualizo este blog desde mi trabajo. Lo hago porque llevo aquí dos horas y solo han entrado cuatro o cinco personas, así que tengo que matar el tiempo de alguna manera.
Ya me he leído por alto un par de periódicos y varias revistas, así que ahora me apetecía dejar de leer y ponerme a escribir.
Hace unos días empecé a trabajar en un lugar nuevo y he de decir que estoy encantada. Los dos primeros días estaba algo agobiada y un poco decepcionada, pero todo eso ha cambiado. Ahora mismo estoy preparando unas visitas con un grupo de niños durante toda una semana y la verdad es que estoy contenta. Tengo ganas ya de que llegue el lunes para conocerlos y acompañarlos. No sé cómo será la experiencia, pero estoy muy dispuesta a ir con ellos a todos los sitios que me digan y enseñarles algunas cosas típicas de aquí si me lo permiten. Los niños siempre me han gustado (y me gustan) mucho, así que creo que trabajar con ellos me va a gustar. También me ha tocado esta semana contactar con varios periodistas, cosa que también me ha agradado.
No soy muy fan del "trabajo de oficina", pero reconozco que las cosas que he hecho hasta ahora me han resultado bastante entretenidas. Me quedan por delante muuuchos meses en ese lugar, así que espero seguir aprendiendo y haciendo cosas nuevas. Se considera uno de los mejores lugares de todo Asturias (dentro de mi sector) para trabajar, así que voy a aprovechar el tiempo al máximo.
Cuando me decían hace unos meses que aprovechara bien esta oportunidad porque me pasarían los meses muy rápido, me parecía una chorrada... Pero ahora me doy cuenta de que ya han pasado casi tres meses desde que firmé mi contrato y casi no me he enterado. El tiempo pasa muy rápido, así que hay que aprovecharlo.
Cambiando de tema... me hace gracia que a día de hoy haya personas que no tengan otra cosa mejor que hacer con su vida que andar removiendo mierda del pasado y dando el coñazo con historias pasadas. Si llega un punto determinado en el que yo ya no te hablo ni quiero saber nada de ti, deja de dar la vara y céntrate en tu vida, ¿no? Al menos eso es lo que deberías hacer. Si no te hablo un lunes no voy a querer hablarte un jueves ni un viernes ni un domingo, tenlo claro. Y más teniendo en cuenta los malos ratos que me has hecho pasar.
Hay una cosa que tengo, llamada educación, la cual puedo utilizar para saludarte si un día te encuentro por la calle, porque no tengo por qué negarle el saludo a nadie; pero otra cosa es que tenga que tener contacto contigo porque tú quieras. Si yo no quiero hacer algo, no lo hago, tenlo claro.
Me cansan ya las historias de mierda de siempre... Pero me temo que, por desgracia, esto no va a cambiar nunca. Vamos, que esa persona no va a cambiar nunca.
La verdad es que ahora mismo no sé qué más contar aquí. He pasado un rato entretenida escribiendo, pero no se me ocurre nada más... ¡Así que me despido!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)