Tengo muchísimas cosas que contar y muy poco tiempo para escribir aquí sobre todas ellas... pero me he dado cuenta de que llevo demasiados días sin entrar aquí y esto no podía seguir así. Así que, aunque sea, haré un breve resumen de todo... y así al menos esto se queda un poco actualizado.
He comenzado a trabajar hace unos días. Concretamente trabajo en el apartado de Dinamización Turística y Cultural del Ayuntamiento de Gijón. Vamos... algo totalmente maravilloso. Y sé que es y que va a ser así porque es un trabajo muy variado y muy entretenido, y eso siempre está bien. No es lo mismo trabajar durante un año en un lugar concreto (como por ejemplo un hotel) que trabajar durante un año en sitios muy diversos, pero al fin y al cabo relacionados entre sí de alguna forma. Estoy contenta con las compañeras que me han tocado y estoy contenta con el lugar de trabajo. Con lo que no estoy nada contenta es con el uniforme... pero es lo que hay. Ahí no queda más remedio que joderse y aguantarse. Supongo que con el paso de los meses me acabaré acostumbrando, no me queda más remedio... pero vamos... me va a costar.
Me da pena haberme separado de las personas con las que he estado haciendo la formación, porque hay gente con la que he tenido más contacto y ahora ya no estamos juntos... pero la parte buena es que muchas de esas personas están en el mismo centro que yo y al menos nos veremos aunque sean unos minutos al día... ya sea por la mañana al fichar, al salir a tomar el café o a la salida... Dentro de lo "malo", seguiremos viéndonos aunque no podamos tener demasiado contacto.
Y por lo demás, no sé qué más decir... ahora mi vida se limita a trabajar, descansar lo máximo que puedo, quedar con mi mejor amiga, dar alguna vuelta en coche y poco más... Pero estoy tremendamente feliz. Necesitaba por fin tener un trabajo, mantener la mente ocupada y centrarme en lo que verdaderamente me importa.
Cuando comenzó el año, a medida que fueron pasando los días de enero, fui viendo que ese cambio que yo estaba teniendo iba a ser bueno. Me refiero a eso de dejar de tener contacto con la mayoría de personas que conocía y pasar de todo. Y ha sido así. Ha sido como yo quería que fuera. Y a medida que seguían pasando los días tenía la intuición de que este año 2012 iba a ser un buen año. Y no cabe duda... lo está siendo. Tengo a una familia maravillosa, tengo a la mejor amiga que se puede tener y tengo un trabajo que me encanta. No puedo pedir más... porque no necesito nada más.
viernes, 23 de marzo de 2012
No puedo pedir más.
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viernes, 9 de marzo de 2012
Una gran noticia.
Hace unos días recibí un e-mail un poco extraño. Procedía de una tal Rosario y venía sin asunto. Generalmente ese tipo de e-mails de personas desconocidas los borro automáticamente... pero en este caso no sé por qué tenía curiosidad por saber qué era, así que lo abrí. Y de repente me encuentro con que esta señora se comunica conmigo para decirme que tengo que ponerme en contacto con ella lo más rápido posible en un número de teléfono que ella me daba, ya que quería hablar conmigo sobre una oferta de empleo bastante apetecible. Me quedé parada, porque hace bastante tiempo que no envío currículums para trabajar de lo que he estudiado, así que no sabía cómo había podido localizarme esa mujer.
Durante tres cuartos de hora me harté de llamar a ese número y nadie me contestó, así que desistí y pensé que sería mejor llamar al día siguiente por la mañana... Pero una hora después de eso me sonó el móvil y la persona que me llamaba era esa mujer, para contarme un poco más de lo que ya me había dicho en el e-mail. Me dijo que tenía que presentarme en su lugar de trabajo lo más pronto posible (a poder ser, el día siguiente) con una serie de papeles y que allí me harían una entrevista. Me estuvo hablando del salario y de varias cosas más, y quedamos en vernos al día siguiente.
Me presenté en aquel lugar, le di a aquella mujer los papeles que me pedía y acto seguido me mandó ir a otro edificio para que me hicieran la entrevista. En ese momento ya empecé a ponerme nerviosa... como en casi todas las entrevistas de trabajo a las que he ido. Llegué allí, pregunté por la mujer que tenía que hacerme la entrevista, me senté en una sala de espera y a los diez minutos me llamaron.
Me pidió varios papeles, estuvimos comentando varias cosas de mi curriculum y luego se puso a hablar conmigo sobre el puesto de trabajo. Me comentó horarios, salario, lugares donde trabajaría... Vamos, que me lo dijo todo. Y después me dijo: "Esto es todo lo que yo sé. ¿Tú qué sabes sobre esto?". Y yo le dije que no tenía demasiada idea... porque había sido todo muy rápido y la verdad es que ni siquiera sabía cómo habían contactado conmigo. Le dije: "Yo solo sé que tenía que traer aquí estos papeles y que venía a una entrevista...". Ella se río y me contestó: "No vienes a ninguna entrevista. El puesto de trabajo ya es tuyo. Ahora que sabes un poco de qué va solo tienes que decidir si te interesa o si no te interesa". Imaginad mi cara... ¡era un poema! Después de llevar quince meses en el paro resulta que de repente me dan un trabajo, así, de repente, ¡sin hacer nada!
Estuve hablando un poco más con aquella chica y quedamos en citarnos el lunes que viene para seguir con más papeles, saber qué día firmo mi contrato, qué día empiezo a trabajar y demás.
Salí de aquella sala y solté toda mi tensión y mis nervios en forma de lágrimas. Vamos, que me puse a llorar de alegría como una loca. Mi hermana se quedó mirándome, preguntándome qué pasaba, y entre sollozos conseguí decirle que me habían cogido. Así que se puso contentísima... Llamé a mi madre llorando, se puso a gritar de alegría y casi acaba llorando ella también... Y después, cómo no, llamé a mi mejor amiga (ya que me la había encontrado con ella de casualidad en la calle un par de horas antes y le había comentado a dónde iba) y cuando le di la noticia se puso a saltar en medio de la Universidad. ¡Menudo show! La verdad es que me hubiera gustado verla... jajaja.
Y esto es todo... Estoy muy contenta por esta gran noticia. Creo que es una oportunidad tremendamente maravillosa, en un lugar genial (bueno, mejor dicho... en muchos lugares geniales) y tengo muchísimas ganas de empezar.
Ya iré contando por aquí qué tal resulta esta experiencia.
Durante tres cuartos de hora me harté de llamar a ese número y nadie me contestó, así que desistí y pensé que sería mejor llamar al día siguiente por la mañana... Pero una hora después de eso me sonó el móvil y la persona que me llamaba era esa mujer, para contarme un poco más de lo que ya me había dicho en el e-mail. Me dijo que tenía que presentarme en su lugar de trabajo lo más pronto posible (a poder ser, el día siguiente) con una serie de papeles y que allí me harían una entrevista. Me estuvo hablando del salario y de varias cosas más, y quedamos en vernos al día siguiente.
Me presenté en aquel lugar, le di a aquella mujer los papeles que me pedía y acto seguido me mandó ir a otro edificio para que me hicieran la entrevista. En ese momento ya empecé a ponerme nerviosa... como en casi todas las entrevistas de trabajo a las que he ido. Llegué allí, pregunté por la mujer que tenía que hacerme la entrevista, me senté en una sala de espera y a los diez minutos me llamaron.
Me pidió varios papeles, estuvimos comentando varias cosas de mi curriculum y luego se puso a hablar conmigo sobre el puesto de trabajo. Me comentó horarios, salario, lugares donde trabajaría... Vamos, que me lo dijo todo. Y después me dijo: "Esto es todo lo que yo sé. ¿Tú qué sabes sobre esto?". Y yo le dije que no tenía demasiada idea... porque había sido todo muy rápido y la verdad es que ni siquiera sabía cómo habían contactado conmigo. Le dije: "Yo solo sé que tenía que traer aquí estos papeles y que venía a una entrevista...". Ella se río y me contestó: "No vienes a ninguna entrevista. El puesto de trabajo ya es tuyo. Ahora que sabes un poco de qué va solo tienes que decidir si te interesa o si no te interesa". Imaginad mi cara... ¡era un poema! Después de llevar quince meses en el paro resulta que de repente me dan un trabajo, así, de repente, ¡sin hacer nada!
Estuve hablando un poco más con aquella chica y quedamos en citarnos el lunes que viene para seguir con más papeles, saber qué día firmo mi contrato, qué día empiezo a trabajar y demás.
Salí de aquella sala y solté toda mi tensión y mis nervios en forma de lágrimas. Vamos, que me puse a llorar de alegría como una loca. Mi hermana se quedó mirándome, preguntándome qué pasaba, y entre sollozos conseguí decirle que me habían cogido. Así que se puso contentísima... Llamé a mi madre llorando, se puso a gritar de alegría y casi acaba llorando ella también... Y después, cómo no, llamé a mi mejor amiga (ya que me la había encontrado con ella de casualidad en la calle un par de horas antes y le había comentado a dónde iba) y cuando le di la noticia se puso a saltar en medio de la Universidad. ¡Menudo show! La verdad es que me hubiera gustado verla... jajaja.
Y esto es todo... Estoy muy contenta por esta gran noticia. Creo que es una oportunidad tremendamente maravillosa, en un lugar genial (bueno, mejor dicho... en muchos lugares geniales) y tengo muchísimas ganas de empezar.
Ya iré contando por aquí qué tal resulta esta experiencia.
domingo, 4 de marzo de 2012
Es el momento de cuidar lo que tengo.
Qué locura. QUÉ LOCURA. Siempre digo que no quiero pasar más de cuatro o cinco días sin escribir aquí y resulta que me he olvidado de este blog completamente. Vamos, que ni siquiera recordaba que existía. A veces soy un desastre para estas cosas...
Parece mentira que el tiempo vaya pasando tan rápido. Parece que fue ayer cuando estábamos celebrando el nuevo año y resulta que ya han pasado dos meses completos... Y la verdad es que han sido dos meses geniales. Sigo teniendo varios problemas, que creo que van a estar ahí durante bastantes meses... o al menos es lo que parece; pero también hay buenas noticias y eso siempre es genial.
He decidido no salir (me refiero a ir de fiesta, a conciertos y esas cosas que solía hacer antes) porque hay varias personas que se lo merecen. Al menos durante unos meses... quizás medio año o así, no sé. Se irá viendo con el tiempo. He sido muy egoísta durante los últimos años con ese tipo de cosas... yendo a todos los conciertos que me daba la gana, saliendo de fiesta cuando me apetecía... y NO, las cosas no deben ser así.
La verdad es que ir a conciertos era una de las cosas que me hacían sentir bien. Escuchar buena música, conocer gente, despejar la mente, pasear por ahí... pero bueno, me he dado cuenta de que ahora mismo no es el mejor momento para seguir haciendo ese tipo de cosas que me gustaba hacer. Al igual que salir por la noche alguna vez con mis amigas. Es algo que no solía hacer mucho, pero de vez en cuando me gustaba. Quedar con buenas amigas siempre es bueno para hablar de mil historias, despejar la mente, recordar viejos tiempos, pasar un buen rato...
Pero ahora mismo no es el momento de ninguna de esas cosas. Ahora es el momento de intentar no tener más problemas, no dar disgustos a nadie, no meterme en líos... Y sobretodo, es el momento de cuidar lo que tengo.
Parece mentira que el tiempo vaya pasando tan rápido. Parece que fue ayer cuando estábamos celebrando el nuevo año y resulta que ya han pasado dos meses completos... Y la verdad es que han sido dos meses geniales. Sigo teniendo varios problemas, que creo que van a estar ahí durante bastantes meses... o al menos es lo que parece; pero también hay buenas noticias y eso siempre es genial.
He decidido no salir (me refiero a ir de fiesta, a conciertos y esas cosas que solía hacer antes) porque hay varias personas que se lo merecen. Al menos durante unos meses... quizás medio año o así, no sé. Se irá viendo con el tiempo. He sido muy egoísta durante los últimos años con ese tipo de cosas... yendo a todos los conciertos que me daba la gana, saliendo de fiesta cuando me apetecía... y NO, las cosas no deben ser así.
La verdad es que ir a conciertos era una de las cosas que me hacían sentir bien. Escuchar buena música, conocer gente, despejar la mente, pasear por ahí... pero bueno, me he dado cuenta de que ahora mismo no es el mejor momento para seguir haciendo ese tipo de cosas que me gustaba hacer. Al igual que salir por la noche alguna vez con mis amigas. Es algo que no solía hacer mucho, pero de vez en cuando me gustaba. Quedar con buenas amigas siempre es bueno para hablar de mil historias, despejar la mente, recordar viejos tiempos, pasar un buen rato...
Pero ahora mismo no es el momento de ninguna de esas cosas. Ahora es el momento de intentar no tener más problemas, no dar disgustos a nadie, no meterme en líos... Y sobretodo, es el momento de cuidar lo que tengo.
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