viernes, 30 de diciembre de 2011

Pequeñas cosas.

Hoy quiero escribir sobre esas pequeñas cosas de la vida que nos hacen felices o nos entristecen. Esas pequeñas cosas que pueden hacer que se dibuje una sonrisa en nuestra cara o que un montón de lágrimas resbalen por nuestras mejillas.

Para mí algo tan simple como un abrazo o un mensaje inesperado de una persona especial ya me hace feliz. Esos dos ejemplos son dos cosas que me han sucedido esta semana y me han llenado de alegría. Sobretodo lo último, ya que no me esperaba para nada la respuesta que obtuve a un par de mensajes tontos que envié a una persona hace unos días.

Al igual que un detalle bueno puede ser genial, un mal gesto o una discusión me pueden llegar a hacer mucho daño. Sobretodo cuando sucede con una persona que quiero.
La verdad es que las cosas que verdaderamente me afectan mucho son las que suceden con mi familia y con un par de amigas. El resto de la gente me da un poco igual. Quizás esto no suene demasiado bien, pero es la realidad. Para mí las personas básicas en mi vida son mis padres, mi hermana, mi abuela, mi mejor amiga y otra amiga. Porque mi familia lleva conmigo toda la vida y estas dos amigas llevan en mi vida trece años. El resto de personas siempre van a estar por detrás de mi familia y de estas dos amigas, sin dudarlo. Así que lo malo que me pase con el resto de personas me importará, por supuesto, pero nunca tendrá comparación con las personas que he mencionado unas líneas más arriba.

Así que, resumiendo, un detalle muy simple puede hacerme mucho bien o mucho daño. Soy así, qué le voy a hacer.

martes, 27 de diciembre de 2011

Sueños.

Qué curioso... le pongo de título al blog "cicatrices incurables" para contar aquí todo lo malo que me ocurre y ahora me apetece escribir sobre otro tipo de cosas.
No hay quien me entienda. No me entiendo ni yo, así que es complicado que me entiendan los demás...
Pero bueno, creo que al final voy a terminar escribiendo aquí lo que me apetezca, sin más... ya sea bueno o malo. Al fin y al cabo el título del blog es lo de menos, ¿no?

Hoy voy a hablar de los sueños.
Yo todos los días sueño algo. Ya sea un solo sueño o varios, pero siempre sueño. Y muchas veces esos sueños repercuten en mi estado de ánimo, ya sea para bien o para mal.
Recuerdo un sueño que tuve hace un par de semanas que fue bastante extraño, y al analizarlo con mi mejor amiga llegamos a la misma conclusión sobre lo que podría significar. La verdad es que me sorprendió soñar aquello pero al pensar en el significado lo entendí todo perfectamente... estaba relacionado con algo que me había pasado unas semanas antes y que siempre tengo en mi cabeza.
Para mí lo más sorprendente de los sueños es que hay un sueño concreto que se me repite cada año desde hace al menos diez años. Estoy colgada en la valla de un colegio intentando salvarme, ya que a mi alrededor lo único que hay es un precipicio... pero por más que lo intento no consigo trepar para poder huir. Y en el momento en que me resbalo y me voy a caer, me despierto. Es bastante extraño, la verdad... aunque como me sucede cada año, ya no pienso en ello.
Muchas veces sueño con las personas con las que estoy durante el día. Si paso la tarde con mi mejor amiga, es muy probable que sueñe con ella. Si voy a un concierto, es muy probable que sueñe con las personas que actuaban. Sin ir más lejos, ayer me pasé el día fuera de casa con varias personas y al irme a dormir soñé con todos ellos.

Me encanta soñar. Hay sueños que no me gustan, eso siempre pasa, pero aún así me encanta soñar. Sé que hay mucha gente que nunca sueña nada y la verdad es que no me gustaría que me pasara eso... no me imagino cómo sería mi vida sin mis sueños.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Por más que lo intento, no consigo entenderlo.

Tengo tantas cosas en mi cabeza que en realidad no sé muy bien cómo empezar a escribir aquí. Podría decir que ahora mismo me duele el estómago o que no me gusta nada la Navidad, pero... ¿qué narices importa eso? Aquí lo que importan son las cicatrices incurables.

Pienso que a las mujeres muchas cicatrices incurables nos las provocan los hombres, y a los hombres muchas cicatrices incurables se las provocamos las mujeres. Y un hombre a otro hombre, también. Al igual que una mujer a otra mujer... Vamos, que todos nos hacemos heridas los unos a los otros... y esas heridas muchas veces dejan cicatrices.

Para mí las cicatrices que más duelen son las que han sido provocadas por el amor o la amistad. Un problema con una persona que quieres siempre te va a provocar más daño que un problema con una persona a la que no aprecias, eso está claro... Y a mi, desgraciadamente, me afectan demasiado las cosas. Sobretodo las cosas malas. Por eso pienso que tengo demasiadas cicatrices que tienen que curarse... porque creo que no es bueno que con el paso de los días, las semanas, los meses y los años esas cicatrices sigan ahí presentes.

La cuestión es que por mi forma de ser o por lo que sea, no lo consigo.
Hace dos meses me sucedió algo totalmente inesperado... y me afectó de tal forma, que a día de hoy sigo dándole vueltas constantemente. Me acuerdo de la historia, me rallo, me embajono, le doy mil vueltas y por más que lo intento no consigo entenderlo. Pero no soy yo sola la que no encuentra una explicación, sino que mi mejor amiga tampoco lo entiende. Así que no es que yo no entienda las cosas... es que esto, concretamente, es complicado de entender.

Me gustaría seguir escribiendo, pero realmente no sé bien qué decir. Hacía ya unos años que no me ponía a escribir algo en serio y me cuesta... Así que hoy lo dejo aquí.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Cómo exteriorizar lo que siento.

Pensando en cómo podía exteriorizar todo lo que me está pasando desde hace meses, recordé que hace un par de años había creado un blog. Un blog en el que únicamente escribí una entrada a modo de presentación y después lo abandoné.
Pero esta vez no me gustaría que fuera así, sino que me gustaría escribir aquí siempre que lo considere necesario o simplemente siempre que me apetezca.
El único problema es que no puedo contar aquí todo lo que me pasa realmente, porque entonces demasiadas personas se enterarían de demasiadas cosas... y eso no me gustaría. Aún así, quiero utilizar este blog para ir soltando poco a poco muchas de las cosas hay en mi cabeza, que no son pocas.
Mi forma de exteriorizar todo lo que me pasa, intentar sentirme mejor, e ir solucionando problemas e historias es hablarlo todo con mi mejor amiga, una de las personas más importantes de mi vida. Pero a veces eso no es suficiente... porque soy muy cabezona y me rallo constantemente, y esos problemas e historias muchas veces siguen rondando mi mente durante días, semanas e incluso meses.

He puesto como nombre "cicatrices incurables" y la verdad es que no sé muy bien por qué. He probado muchos nombres que me gustaban y ninguno estaba disponible... así que se me ha ocurrido este. Quizás sea porque en mi corazón y en mi mente hay muchas "cicatrices" de historias pasadas que siguen ahí presentes a pesar de que pase el tiempo... algunas creo que son incurables, otras puede que no. Eso lo decidirá el tiempo...