FELIZ. Esa es la palabra que mejor describe mi estado de ánimo ahora mismo.
Ayer sucedió algo inesperado, alucinante, asombroso, espectacular... pero hay cosa maravillosa llamada privacidad y por tanto no seré yo quien ande contando esto por ahí (y mucho menos en un blog que puede leer cualquier persona). Obviamente se lo he contado a mi mejor amiga, porque a ella se lo cuento todo y por supuesto tenía que saberlo. Y se ha quedado de piedra al enterarse. Ha puesto una cara de asombro tremenda (no es para menos...) y no paraba de repetir: "Pero, Raxel... ¡qué fuerte!" un montón de veces... Ese momento ha sido como revivir aquella escena en Londres en el sofá del bar cuando le conté algo bastante asombroso y se quedó petrificada... jajajaja. De verdad, ¡qué genial es todo esto! Me parece increible... y la verdad es que no sé cómo describir lo que siento... es muy extraño... felicidad, nervios, alegría, emoción... ¡un montón de sentimientos!
Ayer tardé varias horas en dormirme pensando en muchas cosas relacionadas con este tema... porque ha sido algo tan inesperado que no puedo evitar pensar en ello a todas horas.
Yo creo que hacía años que no me sentía tan sumamente feliz... y voy a explotarlo al máximo. Voy a hacer que esta emoción y esta felicidad me duren el máximo tiempo posible.
No hay comentarios:
Publicar un comentario