Estoy tan contenta con la vida que tengo desde hace un par de meses que ya no sé qué escribir aquí cuando creo una entrada nueva. Básicamente porque este blog lo había hecho para contar mis "cicatrices incurables" y ahora no existen. Y no pienso crear otro blog con un nombre diferente para contar mi vida allí, lo siento... si me apetece escribir seguiré haciéndolo aquí y sino dejaré de hacerlo. Según sople el viento, vaya.
¡Qué bien se siente una persona cuando está bien de verdad! Lo llevo comprobando ya un par de semanas y es maravilloso. Por fin estoy trabajando en un lugar que me gusta, haciendo algo que me encanta y rodeada de gente con la que me llevo bien. ¿Qué más se puede pedir? Siempre he dicho que estar bien en tu trabajo es algo totalmente necesario. He estado mal en ocasiones en otros trabajos y os aseguro que es un horror. Es un horror estar presionada, es un horror que te griten constantemente, es un horror terminar cada día llorando por el agobio que tienes encima... todo eso es horrible y nadie merece pasar por ello. Por eso a día de hoy me alegro de poder estar en mi trabajo con una sonrisa, riéndome, pasándomelo bien, sin gritos, sin discusiones, sin presión...
Hoy esta entrada es corta, pero sinceramente no tengo mucho más que decir. Tengo una familia maravillosa, unas amigas fantásticas, unas compañeras de trabajo con las que me llevo genial... ¡no puedo estar más contenta! :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario