Hay veces que tengo muchísimas cosas en la cabeza y muchas ganas de escribirlas, pero ocurre algo y no puedo hacerlo. Eso ha pasado estos días, que he estado enferma -y lo sigo estando- y no he podido escribir un montón de cosas que tenía en mente. Y como tengo una memoria de pez, ya no me acuerdo ni de la mitad...
Estos días me han ocurrido varias cosas paranormales... que me tengo que callar. Bueno, obviamente no me las callo, se las cuento a mi mejor amiga. Pero digo que me las tengo que callar porque sé de sobra que si contesto y me meto en ese juego, va a explotar todo y va a haber serios problemas. Y sinceramente... no me interesa. Ahora mismo no me interesa discutir y tener problemas a lo tonto. No tengo ganas.
Pero soy muy hija de puta, muy rencorosa y muy vengativa. Me lo guardo todo. Y ya lo utilizaré en el futuro para atacar, no os preocupéis :)
Paso de andar mintiendo por la gente, lo tengo bastante claro ya. Se acabaron las gilipolleces de ese tipo. Tenemos edad suficiente todos ya para decir las cosas tal y como son y no andar engañando a lo tonto. Lo de mentir se hacía con 15 años. Con 20, 25 o 30 ya no se hace.
Tengo una mezcla de sensaciones muy turbia. Por un lado me hierve la sangre y por otro lado me resbala todo. Creo que lo mejor será decantarme por lo segundo, que me siga resbalando todo. Y por muuuuucho tiempo.
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