lunes, 2 de enero de 2012

Cap ou pas cap?

"J'aime bien les osselets, le Monopoly mais seulement quand je tiens la banque. J'adore jouer aux billes, je gagne tout le temps. Le jeux de loi c'est franchement débile, enfin toujours moins que les jeux dames. Le Rubik's cube et toutes ces conneries des pays de l'est. Les devinettes ? C'est pas mon truc. Yams, crapettes, marelle c'est ok. Au chat perché sa passe encore mais sa s'arrête là. Mais il y a un jeux auquel ils ne faut jamais jouer, je dit bien jamais, même si c'est votre meilleur ami qui vous le propose! C'est de se faire ensevelir dans un bloc de béton..."

Así comienza "Jeux d'enfants", mi película favorita. En versión original, por supuesto. En castellano es una verdadera mierda. Bueno, en castellano nunca la he visto. Solamente vi un trocito hace años y con eso ya me imaginaré cómo sería el resto.

Da igual cuántas veces la vea... siempre lloro en las mismas partes. Y cuando la película termina, recuerdo lo que pasó hace casi cuatro años en aquella casa... con ÉL. Qué curioso, ¿no? Hay mil cosas que no recuerdo pero aquella cajita la recuerdo a la perfección. Se parecía mucho a la de la película. Aunque no me gustó nada saber quién era la otra persona que jugaba al "Cap ou pas cap?" con él. Y tampoco me gustó saber cuál era una de las primeras promesas que se habían hecho.
Nunca entendí esa promesa. A día de hoy, casi cuatro años después, sigo sin entenderla. Yo jamás haría algo así, ni por él ni por ningún otro hombre. Lo tengo más que claro. Pero cada persona es diferente... y supongo que a ellos no les importó jugar. Y a él tampoco le importaba hacerme daño, a pesar de que siempre decía que no quería hacérmelo. Me dolió muchísimo aquel juego. Me dolió tanto que me pasé muchos días llorando. Y a día de hoy sigo llorando al recordarlo, como estoy haciendo ahora mismo... Eso sí es una de mis cicatrices incurables.




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